Antipoema


paco alberola

Érase una vez
un poema sentado en una silla
y una lámpara encendida
que alumbraba para el pobre de la esquina;
y un melón,
un melón acongojado
con problemas de conciencia colectiva;
selectiva era la vida en la oficina
—dijo el jefe—
porque aquí triunfa el más fuerte,
no el más alto, ni el más apto.
Yo los capto
al primer golpe de vista los distingo
esta no es vaca que interese
y es urgente estructurar, coordinar
y almidonar los cerebros
de la gente que progrese;
como dije, esta oficina
será campo del más fuerte.
Nos miramos con los lentes
la vista fija en el suelo
y la peineta en el pelo,
peineta que regalase el gerente
por los años de servicio, tantos años,
tantas peinetas que tienes.
Yo debí tragarme el chicle
porque al rato una sirena
aterrizó en la azotea, me taparon y de blanco
me llevaron en un carro manejado por dragones
y las nubes de colores presagiaban
una Nochebuena hermosa.
El médico amenazante, señaló
con su dedo más despectivo y sentenció;
pues se nos muere el imbécil
que tragó cinco pesetas de chicle,
se le pegaron las tripas
y al abrirlo le encontramos
calderilla en la barriga,
bolígrafos, borradores y manías.
Ya sé que ha venido el jefe
con su corona de flores
y mi sombra se pasea por el patio
con una vela encendida y con un lápiz.
Escribe sobre el cristal desconsolados poemas,
plegarias a Santa Gema y agua fresca
que fresquita baja hoy el agua por la azotea.
Hoy son aguas descarriadas, aguas de mala ralea,
agua que nunca bebieron, que no dejaron correr,
agua, que no has de beber.

Mi corazón está de luto,
acompañando a todos los 
Aurelianos Buendía 
esparcidos por el mundo. 
A todos los náufragos,
a los coroneles y a las putas tristes.
A la realidad desnuda
de palabras sin magia
y al amor que resiste las plagas.
Hace tanto que anunciaron tu muerte
que te creí inmortal.
Ahora presiento
cien años de soledad

                      sin ti.




Escrito el 18 de abril
Hay días o semanas
que lo dejaría todo.
Esos compromisos
nacidos de de mis huesos,
de ese mundo interior 
que me persigue.
Hay días o semanas
que me dejaría llevar
por la desidia, o quizá,
dedicaría el tiempo a no pensar.
Trabajo de oficina de 7 a 3,
a media mañana un cafelito
y después,..
Hace mucho tiempo
que no tengo despueses,
Hay días o semanas
que quiero regresar
a aquello de la lírica.

Montse Grao. 

ALEX



Poema incluído en el libro BARRIZAL de La Casa de Zitas.




ALEX

Tus ojos,
tus manos,
Tu risa,
Tus brazos
Tus juegos.
Esa   leve caricia que se alarga.
El torpe caminar sin equilibrio
Y el magistral dominio del gateo.
Todo  llena mi vida cada instante,
Como un tsunami
 Arrastras con tus ansias mis singanas,
Escombrando problemas.
Y  tu dulce inocencia primitiva
Resucita los sueños  olvidados
De la niña que fui.
De la niña que he vuelto a ser contigo.


Montse Grao

JUGAMOS



Tu sabes que jugamos,
jugamos a querernos,
a decir un te quiero,
un silencio y un verso.

Decimos que este juego
no significa nada,
es un juego inocente
cargado de palabras.

Y queremos creernos
que no nos arriesgamos,
aunque sin darnos cuenta
nos estamos buscando.

Jugamos y este juego,
como un mago hechicero
nos enreda en el tiempo,
nos sumerge en un fuego.

Y vamos paseando
en un coche de lujo,
se enreda en los misterios
del amor y su embrujo.

Jugamos a escondidas,
jugamos a escondernos,
todo nos jugaríamos,
por seguir este juego.



Montse Grao.

Muertos...
hay muertos;
miles de muertos,
millones...
En los parques,
en las aceras
y en los hospitales.
Todo se llena de muerte
sudor y calimocho.
Las noticias son muerte,
muerte contranatura,
por hambre y por sed de justicia.
Muerte inmoral,
carente de principios.
¡Muerte!

Sólo un  grito en la calle,
miles de gritos,
millones...
desesperados contra tanta muerte.

Al final
           una fosa común.




Montse Grao.


¡Qué  extraño!
Veo tú número y no cojo el teléfono.
Así, una,  dos y hasta  diez veces,
un día, tres y más.
Al fin respondo...
Que tu nunca me llamas
en horas de rutina,
no vayan a pillarte.
Charlamos, nos reímos,
decimos bagatelas
sin hacernos preguntas.
Son las diez de la noche.
¡Qué extraño!.
Llamaste ¿para qué?

Montse Grao


Y AL FIN...

Y al fin pudo nacer un compromiso.
El único,
El que estaba en mis sueños
cuando sólo jugábamos a ser reyes de monopoly,
Cuando los jefes de la cosa,
nos dijeron que todo era una fiesta
y nuestros hijos,
sabían más de marcas que de geografía.
Vosotros, ,los de ahora,
dejasteis el sofá para indignaros,
para gritar al mundo
que los plasmas no están a vuestro alcance.
Que el pan de cada día de invocación católica,
es cosa de una Iglesia que nunca ha pasado hambre.
Y ya no hay marcha atrás,
sabemos que este túnel sólo tendrá salida
si seguimos unidos
denunciando que hemos sido timados,
que tan sólo pedimos nuestro sitio.
Será largo el camino,
de espinas y de piedras,
Pero no dejaremos que callen nuestras bocas,
por más que nos prometan esos dioses de pega.

Montse Grao.
11-6-2011


Leído en la Plaza del Pilar con los indignados